Con la boca abierta hasta los pies – Up&UP (Coldplay)

El que me conoce sabe de mi amor incondicional por Coldplay, no solo por la música…. los vídeos musicales no se quedan atrás. El de UP&UP me ha dejado con la boca abierta hasta los pies, es chulísimo y no podía faltar en Hash & Tag.

Por cierto hace un tiempo hicieron un vídeo (para el Red Nose Day) muy cachondo sobre un musical que querían hacer de Juego de Tronos (solo recomendado para seguidores de la serie) si no lo has visto pincha AQUÍ … merece la pena.

La última ha sido Little Boy

LAun recuerdo como si fuese ayer la cara que teníamos cuando salíamos del cine tras ver “La vida es bella”, era cara de buen rollo pero a la vez de tristeza, una mezcla de sensaciones bastante rara… para hacer un símil gastronómico podría decir que era como si nos hubiésemos comido un donut pero sin azúcar, en el que las grasas trans hacen su trabajo pero la falta de azucar te deja algo chof (creo que no hay emoticono para esto ¿no?). Tengo que decir que de esto hace ya 19 años (si si… ya han pasado casi dos décadas) casi la mitad de mi vida, por aquel entonces tenía una mochila cargada de proyectos y aunque muchos siguen en la mochila el más importante le llevamos a cabo, uno de los grandes proyectos de la vida como el ser padres.

¿Sabéis de esos puntos de restauración que se crean cuando instalas algo en Windows?, pues tengo la sensación de que algo similar pasa en tu vida cuando dejas de ser el hijo de, para convertirte en el padre de, pero con una gran diferencia, que el de Windows es un punto de restauración y este es un punto de inflexión que hace que todas tus rutinas, costumbres, pensamientos y forma de ver la vida den un giro. Si ya sé que este tema daría para rellenar varios posts, por ello hoy solo quiero hablar la diferencia que hay entre ver algunas películas antes y después de ser padre, con enumerar tres o cuatro películas me va a bastar para que entendáis a qué me refiero.

Vamos a empezar con  “La vidad es bella”, película que he visto en dos ocasiones, una antes de ser padre y otra vez después. Ya al principio del post resumí cuales fueron mis sensaciones tras verla (antes de), la segunda vez ya os podéis imaginar que esas sensaciones fueron más dramáticas. Todo pasó una noche de verano, vacaciones, Martín por entonces tendría 3 años, no podía dormir (yo) y por entonces no tenía el Ipad a mano, de hecho creo que no tenía Ipad 😉 así que me puse ha hacer lo que hacíamos la mayoría de los humanos ante el insomnio…. zapping tumbado en el sofá. Tras varios minutos poniendo a prueba las pilas del mando, que si canales para arriba que si canales para abajo…. en uno de ellos estaba empezando la obra de arte de Roberto Benigni y me puse a verla con la clara intención de dar un par de cabezadas e irme a la cama, pero los planes se truncaron, no pude evitar verla de cabo a rabo. En esta ocasión las sensaciones fueron muy distintas, aquí ya no había cabida para el donut aunque fuese sin azucar, … todo lo que sentía era pena, impotencia, malestar, etc… pero lo que más recuerdo fue enfado, ME FUI A LA CAMA ENFADADO.

Al ver La Vidad es Bella por segunda vez, ME FUI A LA CAMA ENFADADO.

La segunda que quiero citar es  “The Road” o “La Carretera” , PUFFF con esta película pinchamos en hueso!!!!!. No sé si la habréis visto o no por lo que voy a intentar no meter ningún spoiler. La película tiene como protagonistas a un padre (Viggo Mortensen) y a  su hijo que luchan por la supervivencia en un mundo apocalíptico, inmersos en un frío invierno recorren un largo camino que les lleve al mar, no hay animales, no hay siembra, tu vida no vale nada en un mundo que ha perdido por completo todos los valores humanos y esos valores son los que el protagonista intenta inculcar a su hijo…. como podéis ver toda una alegría de película. En el momento que terminó apagué la tele y las luces, me fuí a la habitación de Martín que por aquel entonces tendría dos años y medio, levanté las sabanas, me metí en su pequeñísima cama como pude y le di el abrazo más fuerte que le he dado en toda mi vida (hasta la fecha).

El abrazo más fuerte que le he dado fue tras ver “The Road”.

 La ultima ha sido “Little Boy”, de esta no quiero dar muchas pistas ya que es muy reciente y tiene muchas papeletas de que la veáis. Pepper Flint Busbee es un niño de 8 años al que todos llaman little boy dada su baja estatura, constantemente es ridiculizado por los niños del pueblo, pero a el le da igual porque es muy feliz con su padre (su socio). Hasta aquí puedo leer, no quiero contar nada más, solo quiero decir que se me hizo muy corta y hubiese visto dos horas más de película, eso si….. prepara los kleenex.

Cuando vayas a ver Little Boy no te olvides los kleenex.

Podría haber citado muchas películas más…. pero ya sería abusar de vuestra lectura 😉

(La foto de la cabecera me ha recordado mucho a una escena de la película Little Boy, por eso la he puesto!!!!

Scout de talentos – “Sam Smith”

10 artistas spotify
L@s chic@s de Spotify me escriben todos los meses…. pero para decirme que han pasado al cobro la cuota mensual 😉 Sorprendentemente un día me enviaron un email en el que ponía “¡Felicidades! Eres un verdadero scout de talentos”, por lo que decido entrar a leerlo en lugar de mandarlo a la papelera como suelo hacer con el de la cuota. Tengo que reconocer que esta gente de Spotify saben dar en el blanco para subirte la moral (musical) y con muy pocuitas palabras, lo primero que leo es “Parece que eres bastante bueno para detectar nuevos talentos”, madre mía y yo sin saberlo, ¿cuantos años desperdiciados sentado en mi puesto de trabajo?. Junto con el mensaje ponen un link, para que pueda comprobar cuantos y cuales fueron esos talentos que descubrí, como habréis visto en la imagen de la cabecera fueron 10 los cuales no voy a enumerar ahora, pero si quiero destacar que entre ellos estaba Sam Smith, si si el mismo Sam Smith que se ha llevado una estatuilla en la última gala de los Oscar.
sam smith spotify

¡Felicidades! Fuiste del primer 7% que lo escuchó entre todos los oyentes.Spotify

Me encanta Sam Smith y quiero cerrar este post con “Drowning Shadows” (pincha aquí para escucharla en Spotify) posiblemente sea la canción que más me gusta y aunque el propio Sam la considere como la canción más triste que nunca ha escrito, a mi me parece que es una delicia. Por cierto, ¿no os recuerda el principio de esta canción a “I´m kissing you” de Des´ree?, tema principal de la película Romeo & Juliet de Leonardo Dicaprio, como veis el post está cargado de galardonados 😉

He buscado por todos lados (youtube, goear, soundcloud, etc…) el tema para poder insertarlo en le post pero me ha sido imposible, así que o bien lo escucháis en Spotify o bien tendréis que conformar con este 😉 … no lo dudes y dale al PLAY

Ahhh!!! Si quieres saber si también fuiste un cazatalentos, pincha AQUÍ y compruébalo….. ya me contarás.

5 meses para completar una foto

20160208_194054-01Cada año la Asociación Huelva y Sus Fotógrafos prepara una exposición colectiva en la que pueden participar todos sus socios, el tema elegido para la última exposición fue “Tres Instantes” (si no recuerdo mal esto fue allá por el mes de Mayo de 2015). Tras dos años sin participar pensé que sería un buen momento para zarandear la minúscula porción de masa gris de mi cabeza que se dedica a la creatividad y desactivar el modo hibernación.

Sabéis lo que cuesta poner en marcha la maquinaria tras un parón ¿verdad?

Era un buen momento para abrir la mochila y sacar la libreta donde apunto desde hace años un sin fin de ideas esperando algún día poder ver la luz. Quizás sea buen momento para reconocer que hasta la fecha no había llevado a cabo ninguna de las 1528 ideas que tengo apuntadas, pero la historia iba a cambiar gracias a una que tenía apuntada desde mayo de 2009 en la que ponía literalmente “Hacer montaje fotográfico con distintas fotos de un mismo lugar pero sacadas en distintas épocas”… joder era perfecta, ahora solo quedaba buscar ¿qué tres instantes?. No me costó mucho trabajo decidir cual sería el lugar para realizar la serie, en Huelva tenemos unas salinas a tiro de piedra y se producen tantos cambios en el proceso de salinización que no lo dudé en ningún instante. 

Tenía claro como hacer el proceso, lo que no tenía muy claro era si podría completarlo.

Un día del mes de septiembre de 2015 las salinas se encontraban llenas de montañas blancas y maquinarias recogiendo la sal, por lo que decidí coger la cámara y capturar el primero de los tres instantes que necesitaba. La primera captura era la más fácil, la complejidad del proceso venía con las siguientes capturas, ya que tendrían que estar tomadas en la misma posición y con el mismo encuadre que la primera, por lo que tomé como referencia del horizonte las líneas que vienen en el visor de la cámara (sin ellas creo que no lo habría conseguido).  La segunda captura la hice en el mes de noviembre de 2015, las salinas se encontraban llenas de agua y la tercera y última captura en enero de 2016 en la que las salinas se encontraban prácticamente vacías de agua y sal. Cada vez que iba sacaba entre 20 y 30 fotos para asegurarme tener cualquier variación del encuadre. Ahh!!! no quiero olvidarme del factor suerte (estaba de mi lado), en las tres salidas me encontré con tres cielos completamente distintos que le darían un plus a la composición.

Una vez hechas y elegidas las tres capturas, podía haber enmarcado cada una de ellas y haberlas expuesto por separado, pero la idea no era esa, la idea era hacer algo diferente tal y como tenía apuntado en mi libreta allá por mayo de 2009 😉 . Solo tuve que imprimir las tres fotos, cortarlas con unas tijeras (de forma irregular para que se viese que no era photoshop) y ponerlas en su marco, el resultado lo podéis ver a continuación (en vivo gusta más).

Este es el resultado de cinco meses de trabajo .

Collage realizado con tres fotos
Collage realizado con tres fotos

 

Fotografías Viajeras

Fotografías Viajeras

Hace unas semanas cuando abrí Instagram por decimoquinta vez en el día, apareció en mi timeline una foto muy chula de Alicia y Victor… que son los chicos de The Acoak (InstagramFacebook y Twitter), en ella aparecía una mano sujetando un carrete de cámara analógica en la que ponía “Nuestras fotografías viajeras pueden llegar a tu buzón” los 50 primeros interesados recibirían una foto y a partir de ese momento todo aquel o aquella que la recibiera tendría que volver a enviarla y así hasta quién sabe donde. Tengo que reconocer que me encantó la idea pero no se el por qué no me animé a participar…. pero al día siguiente un rayo de Sol me hizo espabilar 😉

Sabéis la alegria que dar abrir el buzón todos los días esperando ver en su interior algo que no sean facturas, publicidad del Media Markt, Carrefour, Cerrajero 24h, Telepizza, etc… hasta que un día lo abres y allí esta esa carta con la fotografía viajera Nº25 en su interior. Para haber sido su primer viaje se ha cruzado España de una punta a otra, desde Barcelona hasta Huelva (desde Colón hasta Colón). La fotografía es una preciosidad pero no voy a revelar como era para que cuando llege a su nuevo destino no pierda esa magia del momento.

Martín me ayudó ayer a meter el sobre en un buzón, ni que decir tengo que para el fue un momento especial, hacer esto sin que fuese una carta para los Reyes Magos ;-). Como buen niño no paró de hacer preguntas sobre la carta…. y por supuesto me preguntó -” Papa ¿dónde va este sobre?”, yo le dije donde iba y para quien era… pero a ustedes solo os puedo decir que …

Esta carta con la fotografía viajera Nº25 va destino a la Luna.Jesús Belzunce

No me puedo olvidar agradecer a Victor y Alicia la creación de este proyecto tan bonito con el que me he sentido como Marty McFly (no podía dejar de nombrarlo jeje) viajando en el tiempo para volver a momentos en los que no habían móviles, internet, … volver a la correspondencia tradicional. Sabéis que cuando entré en el estanco le tuve que preguntar al chico si aún vendían sellos, … y si los vendían (ahora como bien sabéis son como pegatinas).

NOTA PARA ALICIA Y VICTOR: No os preocupéis por la fotografía Nº25, os puedo asegurar no podría caer en mejores manos y no me refiero a las mías. La va a recibir una persona muy especial, con alma viajera y que sabrá perfectamente que hacer con ella.